Friday, July 29, 2011

Red wine on your lips

“Can I have a glass of wine?” “Of course”, said the waitress, “Here you go.”

      She held the glass, took a deep breath and took a first sip peacefully, slowly. Feeling how the wine touched her lips, she closed her eyes and let a new wave overcome her. Somehow that boldness that characterized her on previous years was back, all of a sudden. New sensations were on their way. Everything was the same yet so damn different. Music crawled up through her veins and she felt a sudden urge to move, as if she had never done before. For the first time, she danced. Her hips moved gracefully from side to side, her arms raised and then, she smiled. Everything could be wrong but it all felt right. Spotting, caressing someone that wanted her. It could have not been her but suddenly it was all she was. The moment took over control, and she finally let go. That was the first night when she realized, life feels so much better with red wine on your lips. 

Canta, vive, y no dejes de hacer


"Es mejor cantar mal que no cantar absolutamente nada." Decía el artículo con el que se había encontrado en la web hacía unos días. Supuso que se trataba de una especie de paralelismo entre la música y la vida, algo así como "es mejor ser parte de la acción que dejar que todo suceda ante sus ojos". Quizá era eso, sí. Pero quizá era sencillamente la esencia del momento, es probable que sencillamente el autor de aquella pieza que ella leía se refiriera meramente al canto. Y pues, esa misma tarde, ella se dio cuenta de que, sea vivir o no vivir, cantar o no cantar, es mejor hacerlo que dejar de hacer. Aunque no guste la canción, aunque no guste el momento, es mejor meterse de lleno que dejarlo pasar ante los ojos. Quién sabe, quizá la voz que salga al emitir la primera nota sea sorprendente y maravillosa, o las risas y el amor que sientas en el momento sean sobrecogedores, y sobretodo es posible descubrir otras personas. Personas que, en el fondo, sean iguales a tí, y que, al final, también aprecien un mismo momento. 

Thursday, July 28, 2011

Tumblr

For more entries, visit www.cristinard.tumblr.com.

Una nueva filosofia

Respira. Toma conciencia de tu respiración. Toma conciencia de tu cuerpo. De que cada célula de tu cuerpo está viviendo el momento presente. Entrégate a vivir el mundo como un niño pequeño. Descubre cada detalle, cada escenario, cada bocanada de aire, como si fuera la primera vez. Seguramente te sorprenderás con los resultados. Viendo cada cosa por lo que es, aceptándola, apreciándola, sentirás como tú mismo eres amado por tu entorno. Da la cara a la vida, a tu momento presente, y no permitas que tu mente divague en el pasado, pues solo estancarás tu persona, y que tampoco divague en el futuro, porque no comprenderás lo que te entrega el momento de ahora. 

Palabras o silencios?

“Te amo.” Dijo él, sin mirarla a los ojos, con una voz serena que ocultaba las numerosas veces que había ensayado esa frase, con otras mil mujeres. Ella prefirió no reaccionar y hacer como si no escuchó nada, pues era una señal de pánico y una alerta, una advertencia de que quizá él y ella no compartirían los mismos principios. Y seguramente así era, aunque ella siempre fue de las personas que prefería chocar con la piedra en vez de hacer caso a los avisos. Claro, quedó algo aprendido, como pasa con todo lo vivido. Ya las palabras significan cada día un poco menos. Ella, que vivía de palabras, aprende a vivir a base de silencios. Más que un “te amo”, resulta mejor una mirada, una sonrisa, un beso. Porque a fin de cuentas, muchos hablan sin sentir y otros sienten sin hablar, y nadie nota la diferencia en ello.

Monday, July 25, 2011

Día uno de un nuevo momento.

Acabo de cerrar un capítulo e iniciar una nueva etapa. Negué mi realidad, la ira se apoderó de mí, me pregunté mil veces qué pude hacer para cambiarlo, lloré del dolor, para aceptar este nuevo desafía y dar cabida a todo lo nuevo que me espera en la vida. Nuevas experiencias, nuevas lecciones, nuevos amigos, seguramente un nuevo look. Porque ya me decidí a dejar atrás quien solía ser y darme espacio para crecer, evolucionar. Algo evidentemente necesario en la vida humana, pienso yo. Aunque con toda esa nueva ola de positivismo, olvidé asimilar las cosas que se estrellarían en mi cara inmediatamente decidiera echar para delante. Primero, la chocante realidad de que, cuento sin falta con cinco personas incondicionales en mi vida siendo dos de ellas mis padres. Triste, ¿no? Y segundo, que de repente mi vida es más inestable que una yola cruzando a Puerto Rico. En esta nueva fase me lanzo a hacer nuevos amigos, sí, de esos que un día te adoran y mueren por ser tus cómplices y al día siguiente ni te conocen. Salto en un vacío donde la mayoría de los días estoy sola, y la felicidad viene por momentos, espacios breves en los que nada se siente, para luego quedar conmigo misma. En la soledad, en la que mis pensamientos generalmente abundan en esas cosas que duelen, aunque también, en ocasiones, crean un nuevo imaginario donde me adentro hasta que pasan las horas. Es a este imaginario al que he decidido apegarme en los tiempos venideros. Sin embargo, mirando atrás, entiendo que los últimos años de mi vida, aunque marcados por lo que denominaré grave error y una gran lección, han sido necesarios. Y este mes, esta vida, esta nueva rutina, aunque duele por momentos, me está llevando millas más cerca de la mujer que quiero ser. 

Tuesday, May 24, 2011

Esta noche... Glee y "Nueva York"

Tras dos años en el aire y varias nominaciones al Globo de Oro y a los premios Emmy de televisión, entre otros, la comedia televisiva Glee llega esta noche al cierre de su segunda temporada, con el título “Nueva York”. Siguiendo la historia del grupo coral de la secundaria McKinley con sus altas y sus bajas, mientras que sus integrantes constantemente luchan por encontrarse a sí mismos, hoy veremos el final de la trayectoria hacia la competencia nacional de canto como capítulo final de esta temporada.



Saturday, October 23, 2010

Quiebres..

El calor congela el tiempo aunque el reloj sigue corriendo. El sol brilla, las horas pasan, lento, cada vez más lento. Sobre una mesa torcida y quebradiza, caen monedas. Ciento treinta, ciento cuarenta, ciento sesenta y cinco, ciento sesenta y seis. Es suficiente para dos paquetes de avena, una funda de pan y leche, a lo mejor. En su mente solo pasan las oraciones de que su marido haya encontrado alguna construcción, aún si fuese solo por hoy.


Dentro de una semana y media hay que pagar el alquiler, y todo el dinero que tienen apenas les da para comer los próximos tres días. Pedir una prórroga una vez más ya se hace tedioso. La última vez incluso tuvieron que pedir a los vecinos para completar el pago, y no es que los otros tuviesen mucho más, pero comprendían la precariedad de su situación. Sus ojos se llenaban de lágrimas debido a la impotencia que surgía en el momento. Sus hijos, su hogar, todo como ella siempre juró que no sería.

En ese instante se escuchan ligeros pasos y carcajadas que se avecinan. Los niños gritan y juegan como si fuese su último día. Ella agarra a su cría más pequeña, Yhanny, de tres años, y la abraza, como si nunca lo hubiese hecho antes, aunque en verdad lo hace así todos los días. Ella es su único consuelo. Sus hijos son su único consuelo. Yhanny sale a correr otra vez y su madre la observa desaparecer en lo lejos, cada vez más lejos.

Ya hacía cuatro meses que estaban en esta situación. Desde que Raúl perdió su empleo las cosas habían ido en picada. Llegaron ocasiones en las cuales su familia duraba días sin comer, y cuando aparecía algo, distribuirlo era la labor más latosa. Se sentía miserablemente hundida en un pozo inescapable, al cual arrastraba a sus seres más queridos poco a poco.

Como muchos otros, Raúl y Dina, como se hacían llamar en su nuevo país, habían emigrado huyendo de la extrema pobreza y la violencia de su tierra, con la promesa de vivir una vida mejor. Tras ahorrar unos dos años, consiguieron lo suficiente para cruzar la frontera, mas no para mantenerse a flote por mucho tiempo. Fue así como Raúl acabó trabajando como obrero aún cuando poseía un título universitario, pues ninguna empresa decidió contratarlo debido a sus orígenes. Dina, por un tiempo trabajó como servicio doméstico, pero se retiró debido a los maltratos pues, sus jefes la golpeaban y abusaban de ella.

Poco a poco la familia y las responsabilidades fueron creciendo, pero no los logros. Hasta que, hoy, se encuentra Dina contando monedas, mientras sus hijos juegan afuera desatendidos, y Raúl trata de conseguir el sustento. He ahí la rutina de la familia de un obrero.

Sus pasitos se escuchan de cerca, pero no de lejos. Y así Yhanny corre y corre por todo el barrio, a sus anchas, sin mirar atrás, ni adelante, ni a los lados, nada importa más que ella. Su risa resuena en todas partes, anima el día de todos los vecinos, o al menos así lo hizo. Y así pasaba la tarde, tranquila, y casual, llena de miseria y tristeza, hambre, y sobre todo, frustración.

El sol calentaba el techo de zinc creando en la casa el efecto de un horno. Así que Dina decidió sentarse afuera un rato, para pensar. Los carros pasaban, destartalados, por una vía y por otra frente a ella, en las calles molidas y arenosas de los alrededores. La música, las fichas que caen sobre la mesa, los gritos, todo característico de su pueblo, del barrio. Los vehículos que iban y venían por la calle sin mirar a quién. Y por ahí regresaba su vida, personificada en esa pequeña criatura que la daba su razón para luchar, para existir. Sus ojos se encontraron con los suyos y, por un momento, volvió a sentirla dentro de sus entrañas, como había sido alguna vez. Ahí terminó todo.
 
Un grito dio a saber lo que nadie quiso suponer. La agonía se suspendió en la atmósfera, y terminaron dos vidas, la de un pequeño cuerpo, y la de un gran corazón.

Wednesday, September 1, 2010

Escribo mis miedos para encontrar valor.

Tantas cosas me hacen dudar y temer, y me gustaría ser más fuerte, pero no lo soy. Quizá en algún otro lado. Algún mundo paralelo que pudiese crear y manipular a mi conveniencia. Y si tan solo realmente ese mundo existiera. Lamentablemente no tengo de otra que vivir así. Exponerme cada minuto al mundo que me rodea, jugarme con todo lo que es ser mi yo. Y para eso me sirve escribir. Escribo probablemente por que el papel no puede juzgarme. Porque en mis palabras, es sencillamente lo que quiero y punto. Porque mi propio pensar no puede lastimarme, al menos no de forma aislada.

Me gustaría pensar que quien lee mis escritos me considera valiente, por decir lo que pienso, por abrirme a un mundo desnudando lo que soy, por todas, por ninguna, por lo que sea. La fortaleza es la cualidad que más admiro, y la que más me gusta transmitir. Eso es lo que intento, en el fondo, es la meta. Pero al final se que no soy más que alguien en versión única, como lo somos todos, pero que simplemente se da a conocer por su propia manifestación. Y no se sí escribir realmente me brinde eso que deseo, pero lo que sí puedo asegurar es que me brinda seguridad. Mis escritos son un lugar cómodo y seguro en el cual estoy aislada de todo aquello que pueda lastimar o reprimir mi espíritu. Por lo cual, al menos por esos momentos, en esos lugares de mi mente, me siento invencible, intocable. Quizá perduren por un tiempo, quizá de ahí verdaderamente saque valor.

Wednesday, July 28, 2010

Las aventuras empiezan con palabras escritas.

     Un nuevo mundo creo cuando escribo. Una palabra que cambia todo. Nuevos sentimientos emergen a base de una palabra, una frase, un escrito. Y con palabras escritas, empiezan nuevas experiencias. Me ha pasado, me está pasando. A partir de hoy, inicia una nueva aventura. Todo empezó con un correo, que se materializa en una oportunidad. Una oportunidad aprovechada.


     Un mes distanciada de la costumbre que me rodea, mi pequeño respiro. Tengo la oportunidad de tomar un tiempo, para redefinirme, reinventarme, decidir qué y cómo quiero ser de ahora en adelante. Es algo que no le sucede a muchos, y estoy tan agradecida.

     Poder ver más allá de lo que me ofrece mi hogar. Abrir mis horizontes. Prometo compartir aquel nuevo punto de vista que obtenga a base de lo que descubra. En definitiva, si hay algo que me emociona es eso, el poder descubrir y redescubrirme a mí misma.